¿Que son los adaptógenos, para que sirven y como consumirlos?

¿Que son los adaptógenos, para que sirven y como consumirlos?

QUE SON?

Son plantas medicinales de origen Asiático y mayormente usadas en la medicina ayurvedica, sin embargo el origen de los adaptógenos se remonta a la Guerra Fría. En ese entonces Nicolai Lazarev, científico ruso, buscaba elementos que hicieran a la población más resistente, eficiente y saludable. Lazarev notó que había ingredientes en ciertas plantas que lograban estimular y aumentar la productividad de las personas, aún en ambientes constantes de estrés.

Son sustancias que podrían mejorar la resistencia del cuerpo a ciertas situaciones de estrés físico y emocional. Como lo dice su nombre, ayudan a que nuestro organismo se adapte mejor a los distintos factores o situaciones a los que nos exponemos todos los días y pueden alterar nuestra salud.

PARA QUE SRIVEN?

De acuerdo a la nutrióloga holística Priscilla Soler, “Los adaptógenos son las reinas de las hierbas medicinales para restaurar la salud, vitalidad, inmunidad, resistencia y longevidad”. Su mismo nombre lo dice: se adaptan.

Los adaptógenos siempre son benéficos para tu cuerpo. La nutrióloga Soler afirma que calman y nutren las glándulas suprarrenales y apoyan los procesos que están controlados por estas, desde la regulación del azúcar en la sangre y el sistema inmunitario hasta las hormonas y la presión arterial.

Los mejores adaptógenos y más comunes son:

1. Ashwaganda

La ashwagandha es una planta de la tradición india y medicina ayurvedica, también conocida como withania, que puede suponer una ayuda natural a una amplia variedad de personas afectadas por problemas emocionales, psicológicos, metabólicos y fisiológicos, a causa de su notable versatilidad terapéutica, en su doble función sedante.  Es un tónico adaptógeno y rejuvenecedor, esta raíz aumenta la resistencia a los factores de estrés ambientales, es muy buena para aliviar el dolor, tiene efectos antioxidantes, reduce la inflamación, estimula la función tiroidea, ayuda a regular el estrés ya que modula los niveles de cortisol y también estimula la función respiratoria e inmunológica.

En un estudio realizado por el departamento de neuropsiquiatría del Asha Hospital de Hyderabad, India, evaluaron personas con estrés crónico que tomaron ashwagandha y se vio que tuvieron reducciones significativas de ansiedad, cortisol sérico, proteína C reactiva (indicador de inflamación), frecuencia del pulso y presión arterial, en comparación con el grupo placebo.

2. Ginseng siberiano

El ginseng siberiano, también conocido como eleuterococo, se ha utilizado durante siglos en países como China y Rusia como un adaptógeno, ya que aumenta la capacidad de adaptarse a condiciones físicas adversas y mejora el rendimiento mental.

Este adaptógeno disminuye los niveles de testosterona. También ayuda a bajar los niveles de cortisol, así como a mejorar la frecuencia cardíaca que se acelera como respuesta a un estresor en particular. Es excelente para disminuir los niveles de estrés.

El síndrome premenstrual y la menopausia son dos factores estresantes a los que todas las mujeres estamos expuestas y esto puede provocar fatiga. El ginseng puede ayudarnos contrarrestarla.

El estrógeno, la progesterona, el cortisol y la tiroides interactúan con neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y el GABA, los cuales se ven beneficiados con el consumo de ginseng. Así se reduce la fatiga crónica y mejora el rendimiento mental y físico.

3. Maca                                                                                                                            

La maca originaria de los Andes, y cultivada principalmente en Peru, es otra raíz que normalmente se consume en polvo y puede agregarse a batidos o zumos naturales para obtener distintos efectos en la salud. Uno de sus usos más comunes es como tónico energético, ya que la maca ayuda a aumentar la energía y disminuir la fatiga.

Otros efectos benéficos de la maca en la salud se han visto relacionados con los sistemas endocrino y reproductivo, ya que se puede utilizar para tratar la infertilidad y para mejorar el equilibrio hormonal y su adaptación en los diferentes ciclos de las mujeres, como la menopausia. También ayuda a mejorar la calidad del sueño y el estado de ánimo.

Distintas investigaciones han descubierto que los efectos terapéuticos de la maca se deben a los esteroles vegetales que contiene y que estimulan el hipotálamo, la glándula pituitaria, suprarrenal y ovárica, y por lo tanto, también afectan la tiroides y la glándula pineal (los cuales regulan la producción de hormonas y otras sustancias que intervienen en muchos procesos fisiológicos del cuerpo).

4. Rhodiola

La rhodiola también conocida como raíz de oro y raíz del Ártico, ha sido clasificada como un adaptógeno debido a su capacidad para estimular el sistema nervioso, disminuir la depresión, aumentar el rendimiento, mejorar el sueño y eliminar la fatiga.

Ayuda al cuerpo a adaptarse al estrés ya que altera los niveles y la actividad de la serotonina, la dopamina y la norepinefrina. La rodiola tiene un efecto muy positivo sobre el estrés, ya que ayuda a lograr un estado de relajación y a disminuir la ansiedad en periodos estresantes.

Este adaptógeno también puede aumentar la fertilidad y algunos estudios científicos han apuntado que puede mejorar la función tiroidea.

5. Hongo Reishi

El hongo reishi es utilizado en algunos países como forma de medicinal natural y adaptógeno, ya que ayuda al buen funcionamiento del sistema inmunológico, a mejorar el estado de ánimo, actúa como antihistamínico (por lo que es bueno en temporada de alergias) y es antiinflamatorio.

Este hongo puede ser de ayuda en las personas que padecen cáncer puesto que disminuye la fatiga causada por la enfermedad y mejora la recuperación de la misma en algunos pacientes, como mostró un estudio realizado por la Universidad de Medicina de Puerto Rico, que comprobó sus efectos en el cáncer de mama, uno de los tipo de cáncer más común en las mujeres.

COMO TOMARLAS?

La mayoría de estos adaptógenos se pueden encontrar en polvo para agregar a nuestros alimentos o en cápsulas para que sean usadas como suplementación.

Recuerda que las hierbas y plantas utilizadas como medicinas sí funcionan y deben ser utilizadas con precaución y sin abusar, porque aunque sean naturales, en exceso podría llegar a causar toxicidad o dañar la salud. Siempre es bueno consultar a un especialista cuando quieras utilizar un nuevo suplemento.

Se recomienda consumir polvo de adaptógeno o píldoras diariamente durante un período de varios meses, ya que tomando poco y de vez en cuando no tiene el mismo efecto en nuestro organismo.