“La piel es la huella digital de lo que sucede en tu cuerpo”

“La piel es la huella digital de lo que sucede en tu cuerpo”

LA PIEL
La piel es el órgano de mayor superficie del cuerpo humano (puede alcanzar
entre 1,2 y 2 m² y su peso llegar hasta los 4 Kg).

La piel difiere de una región a otra, hay zonas más gruesas como las plantas
de los pies o las palmas de las manos; y hay zonas más finas como los
párpados; los pliegues o superficies de flexión y extensión.


Es la frontera del organismo con el medio externo. Está en permanente relación
con otros órganos del cuerpo, y es a través de ella que nuestro cuerpo nos
revela disfunciones y malestares que nos afectan así como también nuestras
emociones:*Transpiramos cuando estamos nerviosos, nos ruborizamos si algo
nos da vergüenza y hay emociones y estímulos que nos provocan «piel de
gallina, piloerección o reflejo pilomotor» que es un fenómeno fisiológico
causando una contracción involuntaria de los músculos erectores del pelo que
provoca que el vello se erice y la piel adopte un aspecto característico con
pequeñas protuberancias. Se considera reflejo vestigial que no cumple ninguna
función fisiológica. Se desencadena ante situaciones de frío o emociones
intensas.

La piel es un órgano vivo con capacidad de regenerarse, es impermeable,
resistente y flexible, respira y se mantiene activo las 24 horas del día realizando
todo tipo de acciones fundamentales para nuestro organismo y es vital para el
cuerpo humano.

PRINCIPALES FUNCIONES DE LA PIEL:
1-PROTEGE:
Funciona como barrera protectora frente al exterior gracias a sus complejos
mecanismos celulares e inmunológicos, nos cuida de enfermedades,
temperaturas extremas y lesiones como golpes y quemaduras. Produce una
acción inmunitaria a través de las células alojadas en la epidermis
seleccionando y filtrando lo que resulta dañino para nuestro organismo y
tomando lo que es beneficioso.
Sintetiza la vitamina D mediante la acción de la luz ultravioleta. Al exponerse al
sol, la piel es capaz de absorber lo necesario para generar esta vitamina, que
no abunda en los alimentos y se ocupa de mantener saludables a los huesos y
tejidos óseos del cuerpo.

2- REGULA EL METABOLISMO Y LA TEMPERATURA CORPORAL:

Impide la salida de líquidos, células y otras sustancias imprescindibles para el
cuerpo, contribuyendo enormemente a mantenernos hidratados y saludables.
Mediante su capacidad de evaporar el agua de nuestro organismo, elimina
sustancias nocivas y mantiene regulada la temperatura de nuestro cuerpo. El
sudor es un líquido secretado por las glándulas sudoríparas como un medio de
refrigeración corporal conocido como transpiración y médicamente como
diaforesis, cuando es excesiva.
Contiene un antibiótico natural llamado dermcidin, que puede protegerlo de
patógenos nocivos matando invasores al contacto. Además actúa como una
barrera para la piel que puede ayudar a prevenir los brotes de bacterias
externas. El sudor es 99 por ciento de agua y 1 por ciento de sal, potasio y
carbohidratos.

BENEFICIOS DE LA SUDORACIÓN:

Sudar es un proceso natural del organismo humano que tiene numerosos
beneficios:
Te hace más feliz y disminuye el dolor. …
Ayuda a sanar las cicatrices. …
Previene la formación de piedras en los riñones. …
Libera toxinas. …
Disminuye la temperatura corporal. …
Mejora la apariencia de la piel y ayuda a perder peso.

3- EL SENTIDO DEL TACTO:

El sentido del tacto está controlado por una enorme red de terminaciones nerviosas y receptores táctiles en la piel conocida como sistema somatosensorial. Este sistema es responsable de todas las sensaciones: frío, calor, suavidad, aspereza, cosquilleo, picazón, dolor y más. A través de las terminaciones nerviosas de la piel, el cuerpo recibe todos los
estímulos que nos genera el tacto. En un solo centímetro cuadrado de piel hay
más de 500 receptores sensitivos que envían la información instantáneamente
al cerebro, quien decide como actuar en base al estímulo.

LAS TRES CAPAS DE LA PIEL

EPIDERMIS: Es la capa externa de la piel y la principal barrera entre el cuerpo
y el exterior, ella nos defiende del crecimiento de bacterias, hongos y los rayos
UVA. Como carece de flujo sanguíneo, se nutre de las capas inferiores de la
piel. Mediante un proceso de sus células, se renueva totalmente cada más o menos 48 días.
DERMIS: Es la capa intermedia, gruesa, fuerte y elástica, nos protege de los traumatismos y regula la temperatura corporal. Por su composición celular y estructuras nerviosas sentimos frío, calor, dolor y cosquillas.
HIPODERMIS: Es el tejido subcutáneo, se utiliza principalmente para almacenar grasas, debido a esto, se desempeña manteniendo la temperatura corporal. Si bien con el paso de los años la piel sufre algunos cambios y pierda su elasticidad, firmeza y tersura, también es posible que esto le ocurra a una piel joven si es que no se toman las precauciones pertinentes. Para esto, es importante acudir a un dermatólogo para que indique el tipo de piel que posee y de qué forma cuidarla. La piel grasa es aquella que posee un exceso de lípidos, cuando los poros se dilatan, pueden aparecer puntos negros y otras erupciones, por lo que requieren una limpieza especial.
Por otro lado, La piel seca se caracteriza por su irritabilidad y sequedad, por lo que hay que mantenerla hidratada y nutrida. También se puede tener un tipo de piel mixto, donde en partes es grasa y en partes seca, por lo que se debe
encontrar un equilibro entre ambos cuidados.

Consejos básicos para tener una piel sana

Durante el verano, la piel suele estar más expuesta a posibles daños, debido sobre todo a una exposición a la luz solar mayor de lo habitual, así como al contacto con el agua del mar o el cloro de las piscinas. Asimismo, los cambios climáticos y la polución ambiental se comportan como agentes nocivos para la piel.
Todo ello hace que la vuelta de las vacaciones sea un buen momento para que examines el estado de tu piel y tomes diversas medidas para su cuidado. No en vano, la piel es uno de los mayores órganos del cuerpo, que protege a éste de los riesgos medioambientales, regulando su temperatura y permitiendo la percepción del tacto.
De ahí que te presentemos la siguiente serie de consejos para que tu piel esté saludable y tenga una apariencia tersa. Los excesos de limpieza pueden provocar una pérdida excesiva de grasa en las capas más externas de la piel y producir dermatitis, o bien, acentuar la sequedad de la piel.

Básico para una piel de melocotón

Bebe agua en abundancia
Tu cuerpo pierde agua a lo largo del día. Por ello, necesitas al menos reponer la que pierdes, para lo que has de beber entre dos y tres litros al día. El agua ayuda a que el cuerpo funcione lo mejor posible (no en vano, dos tercios de nuestro organismo son agua) y hace que tu piel tenga una apariencia más tersa y fresca.

Haz ejercicio
La elasticidad y la tonificación de la piel se pierden con la edad. Puedes mantener la firmeza de tu piel haciendo ejercicio físico regularmente. Un ejercicio moderado como el yoga puede ser tan beneficioso como el más vigoroso ejercicio muscular.
Cuando haces ejercicio, incrementas el flujo sanguíneo hacia la piel, lo que implica que ésta reciba de manera óptima los nutrientes y vitaminas esenciales. Por otra parte el ejercicio tonifica tus músculos, lo que ayuda a darle forma a tu piel.

Mantén tu piel reluciente
Una piel limpia es la mejor manera de prevenir infecciones y olores corporales. La mayoría de los jabones, limpiadores faciales, geles de ducha y productos de este tipo han sido probados previamente para garantizar que no provocarán irritaciones o reacciones alérgicas, de ahí que el tipo de productos que escojas sólo deberá responder a preferencias personales.
Recuerda que los excesos de limpieza pueden provocar una pérdida excesiva de grasa en las capas más externas de la piel y producir dermatitis, o bien, acentuar la sequedad de la piel.

Tómate una sauna
Al hacerte sudar y expulsar las impurezas, la sauna contribuye a limpiar tu piel. También mejora la circulación. Recuerda que antes de una sesión de sauna no has de beber alcohol o haber realizado una comida pesada. Las personas mayores o aquellas con problemas cardíacos, respiratorios o dolencias crónicas deben evitar las saunas. Mantén una temperatura agradable y, eso sí, si durante la sesión te sientes mal o con mareos, sal inmediatamente de la sauna, bebe mucha agua y siéntate tranquilamente durante un rato. Si los síntomas no desaparecen, busca atención médica.

Cepilla tu piel
Cepillar con moderación tu piel en seco con un cepillo especial te ayudará a eliminar las células muertas que pueden hacer que tu piel parezca deteriorada. Cepilla siempre en dirección al corazón, es decir, desde las manos hacia los hombros, desde los pies hasta la cadera.
No te cepilles la piel si tienes cortes, heridas o si padeces enfermedades cutáneas como eczemas o psoriasis, ya que el cepillado no hará más que empeorar dichas afecciones.

Usa exfoliantes
Es parecido a cepillar la piel. Los geles de ducha o los masajes exfoliantes contienen partículas que favorecen el proceso de renovación celular sin agredir a la epidermis. Algunos contienen ácidos procedentes de algunas frutas (alfa hidroxiácidos ) que ayudan a eliminar las células muertas de la piel. Estos ácidos, también denominados AHA, pueden irritar algunas pieles, por lo que debes dejar de usarlos si percibes signos de irritación o enrojecimiento de la piel.
Hay muchos exfoliantes en el mercado, por lo que tendrás que probar cual se adapta mejor a tu piel. O, si te atreves, a partir de una mezcla de aceite de oliva y sal marina gruesa, puedes intentar fabricar tu propio exfoliante cutáneo natural (obviamente, no la apliques sobre cortes o heridas).

Para suavizar las partes de la piel más rugosas, tales como rodillas, codos y talones, te puedes frotar con pulpa de aguacate en dichas zonas. Tendrás suficiente con una cantidad de aguacate equiparable a la que cabe en la palma
de tu mano.

Hidrata tu piel
Hidratar tu piel diariamente te ayudará a mantenerla tersa al incrementar los niveles de humedad. La piel muestra distintas necesidades según la edad y el tipo de piel, por ello, si no estás seguro de qué es lo que más te conviene, es recomendable que consultes a tu farmacéutico.
Muchos humectantes contienen ácidos AHA, vitamina E, germen de trigo, aloe vera, extractos de plantas y otros ingredientes añadidos para mejorar la tonificación y textura de la piel, así como para reducir las marcas de la edad y las arrugas. Busca un humectante que no sea comedogénico (que no bloquee los poros) y huye de las «cremas milagrosas».

Utiliza protección solar
El cáncer de piel es el mayor riesgo de la exposición prolongada a la luz solar. Las mejores medidas preventivas consisten en la moderación y la protección. Hay que evitar una excesiva exposición a los rayos del sol, así como usar un protector solar con un Factor de Protección Solar (normalmente denominado SPF) de 15 o superior.
Es aconsejable una nueva aplicación de protector solar, especialmente después de haber sudado o haberse dado un baño. Un exceso en la exposición al sol puede empeorar o acentuar los problemas de piel como el ezcema o la rosácea, afección que se caracteriza por la aparición intermitente de enrojecimiento o inflamación de la piel.

Observa y vigila tu piel
Observar tu piel regularmente hará que te habitúes y conozcas la apariencia de tu piel, lo que hará que detectes cualquier cambio en ella con mayor rapidez. Presta especial atención a los lunares; si ves que alguno cambia de forma o sangra, visita a tu médico de cabecera para que lo examine.
También deberías revisar mensualmente la piel que rodea a testículos y
pechos, sobre todo, ante la posible aparición de bultos, hoyuelos, arrugas, o cambios de textura.

Deja de fumar
Finalmente, si eres fumador, lo más importante que puedes hacer para mejorar el estado de tu piel es dejar de fumar. El humo del tabaco seca tu piel, a la vez que constriñe los vasos sanguíneos y, por lo tanto, la cantidad de sangre que llega a la piel, privándola de nutrientes esenciales. Por otro lado, los fumadores tienen entre dos y tres veces más posibilidades de desarrollar psoriasis y cáncer.

Beneficios del sueño para una piel perfecta

Descansar y dormir bien es como realizar un tratamiento en un salón de belleza pero sin salir de la cama. Cuando apagas la luz, el cerebro se enciende y se pone a trabajar para depurar el cuerpo (y la mente), y los beneficios que esto aporta a nuestro organismo se reflejan en la piel:
• Adiós a las ojeras. Al estar el cuerpo en reposo, los fluidos recorren el cuerpo con mayor facilidad y la piel se oxigena. También tus ojos brillarán más.
• Piel más firme, luminosa y elástica. Esto es debido a que durante la
noche la producción de colágeno y elastina, ya que son segregadas por la hormona del crecimiento durante las horas nocturnas.
• Regeneración celular más profunda. Dormir bien favorece una mayor regeneración de las células, puesto que el ritmo regenerativo aumenta entre las once de la noche y las cuatro de la madrugada.
• Mayor efectividad de los cosméticos. Por la noche el cuerpo aumenta levemente su temperatura y esto favorece la mejor absorción de algunos componentes cosméticos como cremas nutritivas, sérums, mascarillas y anticelulíticos.

Al dormir, la piel descansa, se regenera y se muestra saludable, fresca y sana de manera natural.

Es fundamental darle al sueño la importancia que merece y dedicar a nuestro cuerpo las horas de descanso que necesita, para que nuestra piel luzca resplandeciente.

Ángel Ortuño Asenjo