LA EXÓTICA ALOE VERA

LA EXÓTICA ALOE VERA

El aloe vera o ‘sábila’ es una de las 250 especies de aloe conocidas en el mundo y crece sobre todo en desiertos y zonas semidesérticas. De hojas largas y carnosas, en su interior contiene un potente gel que se utiliza especialmente en productos cosméticos.

Aunque su origen no está del todo claro, hoy podemos encontrar la planta (tanto cultivada como asilvestrada) en el norte de África, en Oriente Medio, en Asia, el Mediterráneo, Madeira, Cabo Verde y las Islas Canarias principalmente. 

De las 250 especies distintas de Aloe vera analizadas en los últimos años,  solo dos, tienen propiedades medicinales: Aloe barbadensis miller y Aloe arborescensis. También se ha descubierto que el gel de las hojas contiene varias sustancias imprescindibles para el organismo humano: aminoácidos esenciales, vitaminas, enzimas, polisacáridos y estimulantes biológicos. La sabiduría popular tenían razón, por eso el aloe vera se ha ganado un primer puesto en la medicina natural.

Aunque parezca que esta planta solo aporta beneficios a nivel tópico, también se revela como un complemento alimenticio de extraordinarios efectos beneficiosos para el organismo. De hecho, el aloe vera, tomado de forma oral en bebidas, controla y alivia los síntomas de los problemas gastrointestinales crónicos como estreñimiento, colon irritable, gastritis y reflujo además de funcionar como antiviral y antibacteriano.

Su uso tópico ayuda a la regeneración de la piel gracias a sus vitaminas A y C, así como algunos aminoácidos y antraquinonas, que ayudan a mejorar patologías de la piel como la psoriasis, a calmar picaduras, a desinfectar heridas o quemaduras y a cicatrizarlas.

El aloe vera, tomado de forma oral en bebidas, controla y alivia los síntomas de los problemas gastrointestinales crónicos como estreñimientocolon irritablegastritis y reflujo además de funcionar como antiviral y antibacteriano.

 No solo por ser un gran complemento vitamínico, dado por su composición rica en vitaminas y minerales, sino porque contiene una serie de elementos estrella vitales para nuestro organismo”.

También se utiliza en el cocina. Antes de introducirlo en nuestra alimentación es importante señalar que no se deben superar los 100 mililitros al día, ya sea de zumo o pulpa. Si lo que se busca es añadirlo como complemento alimenticio, es tan simple como pelar la hoja y añadir su interior, incoloro, inodoro e insípido, a un zumo, un gazpacho, una crema o cualquier otro alimento.

También se puede utilizar para ligar o aglutinar salsas, como sustituto de la harina, en vinagretas para ensaladas o salpicones o incluso en cócteles y smoothies de frutas y verduras. Pero, antes de su uso y una vez pelado, los expertos recomiendan dejar el gel en agua con una pizca de sal con el objetivo de que suelten el amargor que en ocasiones la caracteriza. Para evitar todo este proceso, muchos establecimientos y herbolarios venden las hojas peladas y cortadas, directamente para usar.

De todas las propiedades que posee la sábila o aloe vera, las más destacadas son:

  • Cicatrizante y regenerador: gracias a la enzima lignina, penetra en la piel hasta 3 veces más que el agua, por lo que es especialmente útil para regenerar los tejidos y, por lo tanto, ayuda a cicatrizar de forma más rápida.
  • Analgésico: Si se aplica de manera tópica sobre la superficie afectada, calma el dolor dela inflamación muscular provocada por golpes y torceduras. Es común su uso entre deportistas como complemento a los antiinflamatorios orales.
  • Demulcente (protección de las mucosas): Estimula la producción de flora bacteriana intestinal, evita y/o previene la acidez después de comidas pesadas, excesivamente condimentadas
  • Hipocolesterémico.
  • Depurador y para aumentar las defensas: gracias a su alto contenido en Carricina, que ayuda a reforzar el sistema inmunitario.
  • Antiséptico.
  • Laxante: gracias a su contenido en aloína, que favorece las contracciones del colon
  • Purgante.
  • Contra el acné: con propiedades astringentes, el aloe vera es muy útil para eliminar la suciedad y la grasa acumuladas en los poros. Además, sus propiedades antibacterianas y antibióticas lo hacen especialmente recomendable para las pieles con tendencia acneica.

 Cómo utilizar el Aloe Vera

Para su uso cutáneo, lo ideal es utilizar plantas de entre 3 y 5 años, ya que sus hojas están más maduras y han desarrollado todas sus propiedades. Además, cuentan con una mayor capacidad de regeneración. Una vez queremos utilizar las hojas, hay que tener en cuenta que antes de cortarlas se debe esperar 2 o 3 días tras haber regado el aloe, de esta manera, el gel estará más concentrado. Se debe escoger las hojas más grandes de la parte interior de la planta y las más próximas a la tierra, pues son las más maduras.

El corte debe realizarse lo más cerca posible del tallo con un cuchillo o tijera bien afilada y procurando no dañar a la planta. Como no es aconsejable retirar más del 10% de la planta, antes de volver a cortar de nuevo hojas, hay que esperar a que hayan brotado nuevas. Una vez cortada, conviene utilizar el gel o la hoja inmediatamente, pues conserva sus propiedades durante muy poco tiempo.

Si vas a preparar el zumo, se trata de prepararlo inmediatamente después de haber cortado las hojas ya que comienzan a oxidarse muy rápidamente al tener contacto con el aire.

Una vez preparado, el zumo debe ser colocado en la nevera, en un recipiente hermético. Allí puede ser conservado hasta una semana mientras se va consumiendo, aunque cuanto antes se consuma, más se aprovechan sus propiedades.

Si te apetece, puedes endulzarlo con miel o con algún otro producto natural.

Contraindicaciones del uso de loe Vera

El gel de sábila suele ser seguro y puede ser eficaz para tratar afecciones de la piel, como quemaduras y psoriasis.

Sin embargo, no debes ingerir el látex de sábila. El látex de sábila sin procesar contiene sustancias químicas que, aparentemente, pueden causar cáncer, y el látex de sábila procesado puede tener compuestos que provocan cáncer. Tomar 1 gramo de látex de sábila al día durante varios días puede provocar daño renal y podría ser mortal.

Es importante señalar, sin embargo, que no está indicado para menores de 12 años, embarazadas, personas con trastornos intestinales crónicos o diabéticos, y su uso deberá ser siempre prescrito por un médico. Este alimento  también está contraindicado para personas que sufren cuadros diarreicos o con problemas de insuficiencia renal.

Eva Gabarrón