Un ego demasiado grande puede minimizar tu liderazgo

Un ego demasiado grande puede minimizar tu liderazgo

Cuando te concentras únicamente en ti mismo, tu ego puede elevarse tanto que te hará ver desde arriba a los demás, por lo que tu liderazgo disminuirá. Conscientes de esto, en Factor Bienestar siempre estamos muy atentos a controlar nuestra altivez, ya que dejarle una ventana abierta al ego, es dejar entrar a toda una serie de energías negativas que nos afectarían.

El ego te encasillará en un rol que te impedirá conectar contigo mismo y con los demás

Lamentablemente, hoy muchas personas niegan su arrogancia al disfrazarla de una buena autoestima.

De hecho, existen quienes lo aceptan y se sienten orgullosos de llamarse egocéntricos, percibiendo esto como un símbolo de fortaleza, cuando en realidad es una debilidad que, al incrementar más y más, puede que controle tu vida y cada una de tus relaciones. Comenzarás a observar el mundo únicamente desde tu punto de vista, sin pensar en la opinión de los demás, lo que lógicamente incomodará a quienes te rodean y te limitará.

Un ego demasiado grande puede minimizar tu liderazgo

El ego te cegará ante tus propios errores, impidiéndote reconocerlos y aprender de ellos. Lo que afectará tanto a tu liderazgo como a tu crecimiento personal y empresarial.

Por ello es importante reconocer cuando nuestro ego se sale de control, teniendo en cuenta las siguientes señales:

Comienzas a tener una autovaloración de ti mismo exageradamente buena, incluso cuando te equivocas.

Sientes una especie de falsa autoconfianza.

Adoptas expectativas poco realistas sobre tus metas y proyectos de vida.

Un ego demasiado grande puede minimizar tu liderazgo

Solo aceptas la realidad que refuerza tu sueño de grandiosidad, por lo que cualquier indicio de que has cometido un error se vuelve inaceptable.

Sientes muy poca empatía por los demás, lo que también puede afectar tu relación con cada uno de los miembros de tu equipo.

Crees tener derecho sobre la opinión de los demás, irrespetando su manera de pensar.

Sientes la necesidad de recibir atención constantemente.

Todas estas son conductas que son condenadas por la sociedad, ya que entorpecen las relaciones interpersonales y únicamente logran que las personas pierdan el respeto por cualquier individuo que las presente.

Un ego demasiado grande puede minimizar tu liderazgo

Reflexiónalo ¿Realmente tú respetarías, admirarías o te dejarías liderar por alguien tan absorto en sí mismo? Alguien que pierda de vista la verdadera esencia del mundo real, que solamente aprecie sus opiniones y que desee dejar una “enseñanza” o dar “consejos” acomodé lugar, incluso cuando no tenga la razón o no le sean solicitados.

Ni tú, ni nadie en su sano juicio, respetaría o seguiría a un líder con un ego tan grande que se posicione por encima de los demás.

Por supuesto, nosotros estamos perfectamente conscientes de que todos somos seres humanos y cometemos errores. Lo importante es reconocer cuando el ego está intentando apoderarse de nuestra vida, y dominarlo a través de los siguientes consejos:

Libérate de la necesidad de ganar

No estás en una competencia, ni necesitas ser reconocido por cada una de tus buenas acciones. Tampoco tienes que ser mejor que nadie. Tu único reto diario es superarte a ti mismo, sorprenderte con tu crecimiento personal e inteligencia emocional.

Un ego demasiado grande puede minimizar tu liderazgo
Deshazte del orgullo

No es necesario tener siempre la razón, nadie te juzgará por equivocarte, y si lo hacen, eso dice más de ellos mismos que de ti. No olvides que fijar una posición fundamentándote en el orgullo, siempre será doloroso. Así que acepta tus errores y los de los demás, aprende de ellos y reconcíliate con tu paz mental.

Todos somos iguales

Todos somos humanos, pecamos, nos equivocamos y crecemos. Nadie es mejor que nadie, por lo que ni tú ni nadie debe sentirse superior a los demás. Solo eres otra pieza de este rompecabezas llamado vida, que todos intentamos resolver, cuando en realidad solo debemos jugar, desempeñarnos en nuestro rol y disfrutar.

Desprenderse del ego es acercarse a la libertad, es generar conexiones más profundas con tu equipo, con tu familia y con cada uno de tus seres queridos ¡Es potenciar tu liderazgo!

Puedes tenerlo todo, pero si no logras dominar tu ego, nunca apreciarás nada… ni siquiera a quienes te rodean.

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¡Te esperamos!